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La dieta saludable contiene mayor proporción
de hidratos de carbono que de proteínas.
La mujer tiende a aumentar la proporción de hidratos de carbono (azúcares)
de su ingesta, acentuándolo más cuando quiere adelgazar, llegando a realizar
una alimentación casi vegetariana absoluta.
Con la dieta vegetariana si se adelgaza es por comer menos, no por quemar
más. La disminución de la cantidad de alimentos provoca que se activen
los sistemas de bloqueo de la pérdida de peso, dificultando el adelgazamiento
y haciendo imposible el mantenimiento.
Para favorecer la pérdida de peso se debe aumentar la proporción de
proteínas en la dieta, pues las proteínas para transformarse en energía
útil para nuestro organismo precisan una cantidad de energía de reserva
superior a la que aportan. (energía = calorías)
La comida más adecuada para ingerir alimentos ricos en proteínas, pescado
y claras de huevo; es la cena.
La noche es el período del día que menos energía se gasta, siendo este
el motivo por el que la cena sea la comida que si se hace mal más engorda
y si se hace bien más adelgaza.
Si en la cena sólo comemos alimentos ricos en azúcares como las frutas,
pan, pastas o cereales, será muy difícil adelgazar y muy fácil engordar,
pues estos alimentos suministran energía de fácil asimilación y utilización.
Si al cenar ingerimos alimentos ricos en proteínas, los tenemos que transformar
en azúcares y en esta acción gastamos más calorías de reserva, localizadas
en las grasas; que las calorías que ingerimos. Este proceso ocasiona que
durante el descanso nocturno perdamos peso por quemar las grasas
de reserva.
En conclusión podemos decir que para adelgazar debemos aumentar la proporción
de proteínas en la dieta, sobre todo durante la cena.
Cenar pescado es garantía de adelgazar.
Acciones de las proteínas por la noche
El consumo de proteínas durante la
cena favorece:
Dormir, consiguiendo un sueño reparador.
Recuperación metabólica y reconstrucción proteica.
Producción de hormonas que sintetiza nuestro organismo con el fin
de prevenir el envejecimiento.
Producción de hormonas que mejoran las funciones sexuales.
Si durante la noche no se consumen proteínas
o se hace de forma muy escasa aparecerá:
Tendencia a la melancolía y depresión.
Alteraciones del sueño.
Aumento de la agresividad.
Disminución de la actividad sexual.
Descenso del metabolismo aumentando la dificultad para perder peso.

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