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Se considera obesidad infantil la que se
inicia a partir de los 3 años de edad y se puede prolongar hasta los 9
años. Muchos obesos adultos incian su enfermedad en la infancia/adolescencia.
El tratamiento en edades tempranas debe tener como finalidad evitar que
el niño sea un adulto obeso en el futuro. Este objetivo se debe conseguir
con una alimentación adecuada, ejercicio físico y terapia condactual,
con el propósito de cambiar los hábitos alimentarios y conseguir una alimentación
adecuada.
En el tratamiento del obeso infantil es muy importante que los padres
entiendan que la base es conseguir que la familia modifique los hábitos
alimentarios.
No podemos pretender que dentro del núcleo familiar sólo el niño cambie
de hábitos, mientras el resto de la familia continúa con los antiguos.
Los hijos tienden a identificarse con sus padres y eso les lleva a
imitar su comportamiento. El agente más importante en el tratamiento
de la obesidad infantil son los padres.
Los tratamientos que se aplican a los niños se reduce n a preparar una
dieta global para toda la familia de la s comidas que se hagan conjuntamente,
se planifican las comidas que el niño haga fuera del ámbito familiar,
como son la de media mañana y la merienda. Se aconseja el aumento de ejercicio
físico, pero respetando la voluntad del niño. Es aconsejable ceder algún
punto de la dieta para que tenga algún aliciente para el niño y se sienta
más motivado para cumplirla.
El objetivo principal del tratamiento no tiene que ser necesariamente
perder peso, ya que esta etapa de la vida coincide con el crecimiento.
Si se consigue un peso estable, el factor altura irá corrigiendo progresivamente
la obesidad. El objetivo final del tratamiento de la obesidad infantil
es conseguir un adulto con normopeso y con unos hábitos alimentarios y
de vida correctos.
Para prevenir la obesidad infantil se debe actuar a dos niveles:
promover hábitos alimentarios más adecuados.
fomentar un incremento de la actividad física. |
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