1ª FASE DE MANTENIMIENTO.

La duración será de una semana por cada kilo perdido.

Durante esta fase se seguirá menteniendo el mismo tipo de menú, excepto 1 o 2 veces por semana, que lo podremos transgredir, pero jamás se podrá aumentar de peso, ya que si lo hiciéramos frenaríamos la buena evolución de este estadio.

2ª FASE DE MANTENIMIENTO.

Concluida la 1ªfase pasaremos a la 2ª.

La duración de este período es de 1 año, pues hasta que no hayamos conseguido mantener el peso 1 año, nuestro peso real no será el que hemos logrado durante el adelgazamiento. El peso más fácil de mantener es el que más tiempo hemos pesado durante el último año.
En este tiempo nos tenemos que preocupar de no ganar más de un kilo de peso. La forma de hacerlo es manteniendo un desayuno correcto y la cena ligeramente aumentada de proteínas. La comida será la que deseemos. Si aumentásemos de peso, realizaríamos un día por semana de dieta cualitativa para intentat compensar algún exceso realizado.


MANTENIMIENTO DEFINITIVO.

Pasado el primer año de haber permanecido en el peso deseado habremos conseguido el propósito de normalizar el peso.

En este período la composición del menú será la siguiente:

Hidratos de carbono: 50 %
Grasas: 30%
Proteínas: 20%


Las dietas cuya composición es del 55% de la energía a partir de carbohidratos (féculas), en comparación con las dietas, ricas en grasas, reducen la probabilidad de que se acumule grasa en el organismo.

El exceso de energía almacenada es mayor cuando esta energía proviene de las grasas que cuando proviene de los carbohidratos. Sólo una parte muy pequeña de la grasa corporal es producida por el consumo de carbohidratos ya que el cuerpo tiende a utilizarlos inmediatamente como energía de rápida asimilación, mientras que con las grasas este proceso no ocurre y un exceso se almacena con una eficacia extraordinariamente alta como tejido adiposo. Debido a esto, una dieta pobre en grasas puede ayudar a prevenir la obesidad.

Las dietas ricas en grasa tienden a promover el consumo de una cantidad mayor de energía total en comparación con las dietas ricas en carbohidratos.

Durante el mantenimiento, nuestro peso no debe aumentar de 2 kilos . Si superamos los 2 kilos rápidamente tendremos que variar la composición de nuestra dieta hasta restablecer el peso deseado.

Durante este período tenemos que comer lo que nuestro instinto nos dicte, pero siempre manteniendo los buenos hábitos dietéticos que hemos aprendido.

Es aconsejable la práctica de ejercicio físico de forma moderada para poder compensar algún exceso que hayamos realizado.

Con este método, será mucho más fácil de lo imaginable mantener el peso, ya que habremos conseguido el equilibrio orgánico y psicológico frente a la comida y, además, tenemos que ser conscientes de que ésta es la mejor forma de salvaguardar nuestra salud.

REGLA DE COMPORTAMIENTO.

Durante el período de ADELGAZAMIENTO nos tendremos que preocupar de los alimentos que comemos para conseguir el peso que queremos.

Durante el período de MANTENIMIENTO nos debemos preocupar de nuestro peso y, en función de lo que pesamos, comeremos unos alimentos u otros.

Si esta regla la invertimos, será imposible adelgazar y mantenerse y, además, el nivel de angustia/ansiedad que conseguiremos será tan elevado que no nos compensará el esfuerzo que realizamos.

Cuando se ha llegado al peso ideal, se debe practicar ejercicio físico para poderlo mantener de forma definitiva.

Es útil pesarse el lunes y el viernes de la misma semana. Si el viernes pesamos más que el lunes, durante el fin de semana debemos controlar lo que comemos, pues lo que se engorda en estos días será muy difícil de adelgazar. Si el viernes se pesa igual o menos que el lunes, el fín de semana será más libre en nuestra alimentación.



Dr. Tufet - Medicina Estética   93-458 32 70
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