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El componente psíquico influye decisivamente para aprender a distinguir
el hambre estomacal, orgánica, vacío de estómago, del hambre puramente
bucal o tentación. Las debilidades personales no se resuelven a mordiscos.
Antes de comer es necesario identificar el hambre real del emocional.
Los comedores compulsivos tienen bajo el nivel de azúcar en sangre debido
a la lucha interna que les provoca una situación defensiva frenta a la
comida y segregan mayor cantidad de adrenalina que estimula la insulina;
ésta produce el descenso de azúcar que tiene como consecuencia el aumento
de apetito.
CONSEJOR PARA EVITAR UNA SITUACIÓN ANSIOSA
Realizar una dieta adecuada
La dieta debe ser rica en proteínas y baja en azúcares.
Neutralizar las crisis de hambre
Tenemos que evitar sufrir por hambre.Si llegara esta situación, se
recomienda picar alimentos proteínicos.
Cumplir el horario
Es fundamental hacer las cinco comidas diarias y no saltarse ninguna
para evitar los descensos de azúcar en sangre, que provocan nuevos ataques
de hambre.
Diario de comidas
En las primeras semanas se apunta en el diario de comidas todo lo
que se come para así poder conocer nuestras debilidades y actuar en consecuencia
para corregirlas. También nos servirá para conocer que comidas nos ayudan
más a adelgazar.
Aprender a frenar
Pararse un segundo a pensar ante el hambre para distinguir el hambre
estomacal del hambre bucal o psicológica.
Recurrir a terapias
Muchas veces necesitamos un apoyo para ayudarnos a conducir nuestra
dieta y a la vez descargar o comentar las tensiones acumuladas por la
frenación en la ingesta.
Desculpabilizarse
Nunca más comer a escondidas y nunca más autoinsultarse por haber
cedido a la tentación. Nadie es culpable de tener un sistema nervioso
hipersensible a una reacción metabólica exagerada. Y además, los sentimientos
de culpa pueden llegar a crear tales sensaciones negativas que nos conduzcan
al mismo círculo vicioso de la comida, haciéndonos comer más y sintiendo
mayor disgusto por nosotros mismo. En ocasiones será necesario tomar medicación
ansiolítica que será más positiva que la que trata de reducir el apetito.
Cuanto sientas hambre, piensa que es el momento en que
se adelgaza: cuanto más la controles, más posibilidades tendrás de perder
peso.
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